El Corazón de Cristo

(Juan 13:1-5) 1.Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. 2.Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, 3. sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, 4. se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. 5. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

En este texto observamos la máxima expresión de tres cosas: Amor, Humildad y Servicio, tres expresiones del carácter de Jesús.

Su amor
El amor del Señor por lo suyos es eterno (v.1) Y Él manifestó este amor que tenía a los suyos cuando lavó los pies de sus discípulos. (Juan 13:3-5) Así les mostraba que su amor hacia ellos, no sólo era fuerte y constante, sino también condescendiente hasta el extremo de darles un honor tan grande y sorprendente como es el honor de un Señor que se pone a servir a sus criados.

Los amó e hizo por ellos lo que nadie podía hacer. Aun todavía mostro su misericordia para con Judas, al que le iba a entregar también le lavó los pies. Este es un gran ejemplo de misericordia y compasión de cómo tratar a nuestros enemigos.

Su Humildad
La humildad de nuestro Señor descrita en estos versículos es impresionante. El es el Señor que se inclina a lavar los pies de sus discípulos (V.4-5), cuando sus discípulos eran quienes debían lavar los pies de su Señor. Jesús no reclamó su derecho de ser servido, sino que sirvió sin importar su posición de Señor y Maestro (v.13) Mientras los discípulos en ocasiones discutieron quién seria el mayor entre ellos, Jesús les muestra que la verdadera grandeza tiene que ver con la humildad de disponer el corazón para servir otros.

Su Servicio
Jesús no esperaba que alguien le sirviera, él tuvo la iniciativa de servir aunque quizás sus discípulos se preguntaban personalmente ¿quién me lavará los pies? En el corazón de Jesús había otra disposición, servir. Él mismo dijo que: ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos. (Mateo 20:28)

Jesús mostro un amor infinito para sus discípulos, confiados en su palabra, hermanos y hermanas tenemos a un Dios de amor infinito para ti y para mi, nunca nos hará falta nada de ese amor y lo mejor que es inagotable y perfecto. Puro y santo. Recuerda Dios te ama hasta el fin.

Jesús lo demostró con hechos, Él lo hizo dando su vida en la cruz por nosotros en amor, humildad y servicio (Filipenses 2:6-8). Jesús no llamó hacer lo mismo (Juan 13:13-16) Nosotros debemos hacer lo mismo; siendo como Él, con nuestra familia, amigos e iglesia y aún con nuestros enemigos, no olvidemos que Jesús también le lavó los pies a Judas.

Por último el evangelio nos capacita para amar, ser humildes y servir como Cristo.

“Este artículo es un fragmento del sermón “El Corazón de Cristo” predicado por el Pastor Raúl Santamaría.”


Pastor Misionero. Raúl Santamaría
Actualmente misionero catalítico de New City Network y Outreach en Mclean Bible Church. Consultor de la Southern Baptist Conservative of Virginia y Pastor Misionero de Iglesia Bíblica Bautista Emanuel.

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