El sufrimiento de Cristo logró nuestra salvación

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Isaias 53:4. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

A través de la biblia nosotros encontramos pasajes de mucho valor y contenido teológico, y algunos de ellos son tan profundos que se necesitan varios mensajes para explicarlos y extraer toda la enseñanza que tienen, este en particular no es la excepción, Isaías profetizo 700 años antes de Cristo, e inspirado por el Espíritu Santo profetizo los sufrimientos de Jesús. Todo este capítulo de Isaías 53, era algo que Jesús mismo lo ensañaba al pueblo, y se lo repite a aquellos que iban camino a Emaús, cuando les dijo Lc.24:25-27 25. !!Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 26. ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? 27. Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. 

Y el verso 46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; también el apóstol Pedro en su primera carta les dice a los hermanos, capitulo 1:10-11 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, 11. escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.

De  modo que este pasaje era muy conocido por los judíos, allí vemos claramente revelado la esencia misma del plan de redención de Dios, más que en ninguna otra escritura del Antiguo Testamento. Personalmente creo que en este pasaje se describe el evangelio de nuestro Señor Jesucristo de una manera resumida y Pablo lo confirma cuando dice: Rom. 4:25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

Sin este mensaje de la muerte y resurrección de Cristo no tendríamos nada que ofrecer a los demás, nuestras esperanzas serian huecas, no tendría sentido que nos reunamos todos los domingos en la iglesia, el mismo apóstol Pablo dijo: 1Cor. 15:14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Pero esta es la palabra de Dios cuyo mensaje consolador está destinado para los pecadores de todos los tiempos.

El pasaje dice que ciertamente llevo el nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores, en ese momento él estaba cargando con nuestros sufrimientos, estaba soportando nuestros propios dolores, vemos que no solo llevo las enfermedades, sino que también las quito de aquellos a quienes sanaba,  MT.8: 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.  El poder que utilizo para sanar a los enfermos físicamente  durante su ministerio en la tierra, era solamente una señal de la gran obra transformadora que llevaría a cabo en la cruz.

En la actualidad todavía sana impedimentos físicos si está en su voluntad, él hace milagros, porque es Dios el sanador, Él no cambia, Él es el mismo de ayer, hoy y siempre, pero su obra principal es la de sanar nuestras almas, dándonos la salvación y el perdón de los pecados. Él sufrió en lugar nuestro como sustituto, todo lo que hizo fue a favor nuestro, no murió por sus propios pecados, pues en él no había pecado, nunca hizo maldad ni hubo engaño en su boca, sino que murió por nuestros pecados, Él tomo nuestro lugar y puso sobre sí mismo todos los pecados y angustia espiritual causada por el pecado, los cargo en él, (1P. 2:24) quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 3:18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

Reflexiona: Hoy mismo tu puedes recibir el milagro mas grande de todos, y es tu salvación, si tan solo te arrepientes de tus pecados y pones tu fe en Cristo como tu único y suficiente Salvador. (Juan 3:16)


Pastor. Salomón Altamirano. 

Iglesia Biblica Bautista. Fui llamado a servir como Anciano y Pastor de la iglesia. Dios me ha dado una preciosa familia, Susan mi esposa, y mis hijos Susie y Samuel.

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